Conversaciones

Visitando el taller de Marcela Aguilera

TALLER MRCL-1

Este 2016 ha comenzado recargado de caligrafía, tipografía y experimentación y aquí estamos una vez más para contarles y compartir parte de lo que está pasando.

El fin de semana del 23 y 24 de enero me fui a dar una vuelta a la capital al Taller de Caligrafía con Pincel dictado por una tremenda profe, la Marcela Aguilera, en el Bar Lira, a la altura de Metro Cumming.

El taller consistió en jornadas de sábado y domingo entre las 11 AM hasta cerca de las 15 hrs. en un ambiente muy entretenido, donde no solo asistieron diseñadores, si no que también quienes desde otras disciplinas sienten algo por las letras, su aprendizaje y juego. Además el Bar Lira entrega un acogedor espacio, que permite que las charlas, risas e inspiración, fluyan muy fácilmente.

La Marcela Aguilera es diseñadora de profesión, viene de Puerto Montt y ahora vive en Santiago, es una apasionada de las letras, la tipografía y la caligrafía. Su trabajo y experiencia son consecuencia de su aguda observación y constante práctica y experimentación.

Al comienzo Marcela hace una introducción al mundo de las letras, historia, formas, cuerpos, herramientas y todo lo necesario para dar una base y así poder comenzar. También nos señala que el estilo de caligrafía que nos enseñará es en base a la presión, que es un estilo que se aplica a los brushpen o a la caligrafía con pincel seco. En este inicio además nos muestra trabajos de referentes, tanto nacionales como extranjeros, para observar distintas miradas y técnicas, trabajos de Luca Barcellona, Misha Panfilov, Peter Strain, Leo Calderón, Nicolás Rojas, entre otros, nos dan cuenta de las reglas y a su vez libertades de cada estilo.

Además, gracias a la buena gestión de Marcela, el taller contaba con 2 grandes auspiciadores que aportaron con muy buenos materiales para trabajar: un exquisito papel de Antalis y unos pinceles waterbrush koi sakura (que son pinceles con reserva de agua), los que permitieron desarrollar de muy buena manera pruebas, ensayos y muchos ejercicios.

Las horas se diluyen como la tinta en el agua y todos quedamos con gusto a poco, luego de las primeras prácticas del sábado. Marcela nos recomienda seguir practicando durante la tarde para poder llevar a cabo el ejercicio del día domingo. La práctica y el ejercicio es la base de todo estilo caligráfico, ya que la técnica se logra con harta paciencia y concentración, en algunas culturas la caligrafía es tomada incluso como un tipo de meditación por la respiración que se logra. Y bueno, la verdad, nunca es suficiente la práctica, la experimentación y el error en todo oficio, en todo hacer.

El segundo día del taller llegamos directamente a practicar varios ejercicios, ya más enfocados en una palabra a trabajar, además ya más jugando y ensayando con colores, otras tintas, tamaños y grosores. La Marcela con mucha paciencia, va puesto por puesto, revisando, observando el trabajo y señalando los errores o detalles a corregir. Cabe señalar que el gran trabajo de Marcela se debe a su permamente experimentación, mucha práctica y ser muy paciente, tanto para enseñar como para aprender de manera constante.

Para el final ya un trabajo mucho más libre en donde todos los participantes muestran su propio estilo aplicando las distintas técnicas del taller.

Sin duda fue un muy buen taller, para jugar con tintas, aprender más acerca de esta técnica y experimentar por sobretodo. Además este fin de semana del 30 y 31 de enero, Marcela desarrolló otro taller de caligrafía con Pluma de Gaviota, una técnica experimental y con mucho carácter.

Para conocer más acerca de Marcela, su trabajo y sus talleres visita su facebook.

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